Este fin de semana Guadalajara se transforma en una ciudad mítica con la celebración del 34º Maratón de los Cuentos. Me encanta el momento de la llegada, cuando nada más empezar a caminar por sus calles empiezo a encontrarme a narradores de aquí y de allá, personas con las que he compartido cuentos y experiencias, y nos detenemos un momento para saltar de un recuerdo a otro. Es un poco como transitar por un metacuento, por una historia dentro de una historia, que a su vez encierra otra historia, abriendo un sinfín de posibilidades. Esta forma narrativa milenaria, conocida como técnica de las cajas chinas, muy utilizada en la literatura moderna, era ya ampliamente conocida antes de que existiera la escritura, como lo prueban numerosos relatos orales épicos y mitológicos. Por ello resulta tan inspirador narrar el Rāmāyaņa, o mejor dicho, algunas de las historias de Rāma, en el salón chino del Palacio de la Cotilla de Guadalajara, un salón decorado con delicado papel de arroz pintado a mano al estilo de la dinastía Qing. Contemplar esos dibujos me recuerda cómo veo las historias cuando las narro: para mí son paisajes llenos de detalles, y a pesar de haberlas narrado muchas veces, gracias a la escucha del público, que en cada ocasión es único y singular, siempre descubro cosas nuevas. En esta ocasión, además, me he premiado con la extraordinaria edición del Rāmāyaņa de Vālmikī publicada por Atalanta en 2023, deliciosamente traducida por Roberto Frías a partir de la edición de Arshia Sattar de 1996, quien a su vez tradujo la obra del sánscrito, y me ha aportado nuevos matices. Dicen que lo mejor es siempre leer el original; sin embargo, con un texto como el Rāmāyaņa, de raíz oral, esta consideración me parece cuestionable, pues aunque se supone que la versión más conocida del Rāmāyaņa, precisamente el poema de Vālmikī (quien a su vez aparece en una de las historias dentro de la historia) es obra de un solo autor, muchos estudios indican que la historia de Rāma ya llevaba mucho tiempo viajando de boca en boca cuando Vālmikī escribió su poema. Y es una suerte poder disfrutar de diferentes versiones de la historia, algunas con giros sorprendentes.
También me ha acompañado en esta recreación el fantástico ensayo Three Hundred Rāmāyaņas del lingüista, folclorista, poeta y traductor A. K. Ramanujan, quien veinte años atrás me abrió las puertas al folklore indio con su libro Cuentos populares de la India de Siruela, que me recomendaron a su vez Elena Pérez y Marta Guijarro precisamente en los jardines del Palacio del Infantado de Guadalajara, curioseando entre las paradas de libros, cuando empezaba a esbozar mi viaje a la India. Y así podría seguir abriendo cajas hasta el infinito.
Si tenéis curiosidad por conocer no solo esta fantástica epopeya, sino un montón de historias míticas en boca de narradores de aquí y allá, os animo a que os acerquéis a Guadalajara este fin de semana. Seguro que volveréis con mucho que contar.
34º Maratón de los Cuentos de Guadalajara
Monucuentos
sábado 14 de junio a las 12 h
El anillo de Rāma
Palacio de la Cotilla, Salón chino
Plaza marqueses de Villamejor, s/n (Guadalajara)
Narración en castellano
Público adulto
